Con esta entrada me gustaría explicar un caso que esta viviendo un amigo mío, para empezar os pondré en situación.
Este amigo tiene los títulos de Educador Social y de Psicología, trabaja en un centro de menores (exactamente en el de Picassent), como educador social, su trabajo le encanta y aparte estaba consiguiendo resultados con el trabajo sobre los chavales, todo iba bien, se llevaba bien con sus superiores y estos respaldaban su trabajo y esfuerzo por los resultados que obtenía, llegando al punto de recomendarlo como Psicólogo de dicha instalación.
El problema llegó cuando al director lo cambiaron de centro y pusieron como nuevo director al que estaba de psicólogo. A este nuevo director no le gustaban los métodos ni el trato que recibían los chavales por parte de mi amigo, digamos que tenía envidia y que le importaba más que estos "zoquetes" se quedaran al margen de la sociedad, que intentar trabajar con ellos para que se pudieran insertar de nuevo en la sociedad.
Empezó a cambiarle de módulos, a rechazar presupuestos para poder comprar materiales, llamándole la atención e incluso, después de estar recomendado por el antiguo director y dos coordinadores, le denegó el puesto de Psicólogo que se había quedado libre y se lo dio a otro trabajador, amigo de este nuevo director (que casualidad).
Tal y como me contaba su problema me quedaba anonadado, ¿cómo hay que hacer las cosas?¿no se supone que esos chavales con familias desestructuradas están ahí para recibir educación y ser reinsertados de nuevo en la sociedad?¿por qué si se está consiguiendo, llegan así y lo tiran todo por los aires?¿por qué los tratan como mercancía que no importa qué pase con ellos?¿para eso se invierte el dinero en este tipo de centros, para mantenerlos al margen y que no "molesten"?
Hace que pensar, cada uno que saque sus propias conclusiones...
Yo solo se que mi amigo ha estado de baja por ansiedad y ha recibido más llamadas de sus chavales que ningún otro trabajador del centro, será por algo.